Descendió por el cielo nocturno sobre la azotea del
edificio donde se encontraba el asesino de su familia escondido tras muchos
hombres, dejó sin sentido a los dos patrullas que pululaban por la zona y los
amordazó a unas fuertes tuberías, les despojó de sus armas y se llevó unos
comunicadores para conocer así los movimientos de los soldados restantes. Según
los planos encontrados en la casa del lago, el despacho debía estar en un piso
intermedio entre el 65 y el 69 pero no conocía su ubicación exacta pues el
edificio había tenido muchas reformas, las últimas sin finalizar; razón para
que en ese piso no buscara, bajó los cinco primeros pisos sin complicaciones,
al llegar al piso setenta la presencia de seguridad ya era más cuantiosa,
cámaras a cada esquina que no tardo en deshabilitar gracias a los inhibidores
de frecuencia y los saturadores de red eléctrica que colocaba por las paredes.
Con la pistola de dardos somníferos M9 desplomó a
varios hombres de la seguridad del edificio y mató con la Makarov a varios
otros que acudieron cuando alguno daba la alarma silenciosa del piso.
En el piso sesenta y siete la seguridad era nula, algo
iba mal y al dar unos pasos por el pasillo la luz se encendió de pronto y los altavoces
de megafonía chirriaron para dar paso a una voz conocida que habló después de
una risa ahogada, era Nikolai
-
¿Quién iba a imaginar que David fuese Goliat? – Habló inclinándose hacia el
micrófono quitándose el puro de la boca.- Estas en el piso correcto, sólo te
queda encontrar el despacho, ¿te voy preparando algo de beber? Viejo amigo-
dijo esta vez con su habitual tono sarcástico, cosa que enfureció más a
Vladimir si esto era posible.
Recorrió todo el pasillo y abrió puerta a puerta pero
nadie había en ningún despacho, cuando de pronto en uno de los rincones de uno
de los despachos centrales vio como por debajo de una estantería asomaba un
pequeño rayo de luz, se acercó y observo los libros detalladamente, uno en
concreto le llamó la atención, era uno de los favoritos de Nastasha que le había
regalado cuando eran jóvenes durante un periodo de relax en los estudios.
Lo intentó sacar y un mecanismo aparto a un lado la estantería
dejando ver unas escaleras que llevaban a otro piso, ahí debía de estar
Nikolai.
Subió por las escaleras pistola en mano, por fin había
llegado el momento de verle la cara al tarado de Nikolai, éste sin pensarlo le
ofreció un asiento de manera formal y le acercó por la mesa un vaso de vodka,
acciones que Vladimir rechazó abiertamente sin dejar de apuntar con su pistola
a la frente del anfitrión de la reunión.
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