- Está bien, lo siento, pero tranquilízate por
favor. Hablemos. Casi me matas cuando estuvimos juntos recuerdas. Yo no lo he
olvidado nunca. Él en cambio siempre me ha esperado y no me había dado cuenta
nunca lo mucho que lo quiero hasta ese momento. Y no es que tenga algo en
especial si no que lo es todo.-Contestó serena a cada una de las preguntas-
- Nastasha cuanto lo siento, de verdad… - y
diciendo estas palabras apretó el gatillo del Dragunov con silenciador que
llevaba en la furgoneta y el proyectil atravesó el joven cuerpo de Mijaíl muy
cerca del corazón, Nicolai quería que muriera lentamente para que Vladimir lo
viera.
Cuando Mijaíl se desplomó, Nicolai habló de
nuevo.
- Nastasha querida, ¿quieres que tu hijo viva?
Tienes dos opciones mata a Vladimir o convéncele de que se entregue y los
mejores médicos del país lo atenderán inmediatamente, otra condición es que
seas mía. Si incumples alguna de las dos Mijaíl perecerá y no tienes mucho
tiempo la bala le ha rozado el corazón perforándole un pulmón, si quieres que
viva date prisa.
- Nicolai eres un hijo de puta, no te ha
bastado violarme una y otra vez durante todos estos años que aun vas a matar a
mi hijo, Vladimir te… - una bala atravesó la pierna de Nastasha a la altura de
la rodilla haciéndola caer.
- Te he dicho que no mencionaras su nombre, levántate
te va a doler toda la vida pero sigues viva, dame las gracias, te queda poco
tiempo o tu hijo morirá. -Le dijo secamente-
- Eres un cabrón –masculló entre dientes con
un fuerte dolor en la rodilla, la bala había entrado y salido, se quitó la
camisa de seda e hizo un tapón en la herida.
Se incorporó como pudo y girándose le dijo:
- No pienso hacer nada hasta que los doctores
empiecen a estabilizarlo ahora mismo. Además prefiero morir hoy que hacerlo
lentamente a tu lado, monstruo asesino de niños. Espetó con rabia y dolor en su
timbre de voz y lágrimas en sus ojos.
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