12 ene 2012

Capitulo I Octava parte


- Está bien, lo siento, pero tranquilízate por favor. Hablemos. Casi me matas cuando estuvimos juntos recuerdas. Yo no lo he olvidado nunca. Él en cambio siempre me ha esperado y no me había dado cuenta nunca lo mucho que lo quiero hasta ese momento. Y no es que tenga algo en especial si no que lo es todo.-Contestó serena a cada una de las preguntas-
- Nastasha cuanto lo siento, de verdad… - y diciendo estas palabras apretó el gatillo del Dragunov con silenciador que llevaba en la furgoneta y el proyectil atravesó el joven cuerpo de Mijaíl muy cerca del corazón, Nicolai quería que muriera lentamente para que Vladimir lo viera.
Cuando Mijaíl se desplomó, Nicolai habló de nuevo.
- Nastasha querida, ¿quieres que tu hijo viva? Tienes dos opciones mata a Vladimir o convéncele de que se entregue y los mejores médicos del país lo atenderán inmediatamente, otra condición es que seas mía. Si incumples alguna de las dos Mijaíl perecerá y no tienes mucho tiempo la bala le ha rozado el corazón perforándole un pulmón, si quieres que viva date prisa.
- Nicolai eres un hijo de puta, no te ha bastado violarme una y otra vez durante todos estos años que aun vas a matar a mi hijo, Vladimir te… - una bala atravesó la pierna de Nastasha a la altura de la rodilla haciéndola caer.
- Te he dicho que no mencionaras su nombre, levántate te va a doler toda la vida pero sigues viva, dame las gracias, te queda poco tiempo o tu hijo morirá. -Le dijo secamente-
- Eres un cabrón –masculló entre dientes con un fuerte dolor en la rodilla, la bala había entrado y salido, se quitó la camisa de seda e hizo un tapón en la herida.
Se incorporó como pudo y girándose le dijo:
- No pienso hacer nada hasta que los doctores empiecen a estabilizarlo ahora mismo. Además prefiero morir hoy que hacerlo lentamente a tu lado, monstruo asesino de niños. Espetó con rabia y dolor en su timbre de voz y lágrimas en sus ojos.

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