1 jul 2012

Capítulo II (provisional)


Seguro y tranquilo como él solo se agachó lo más que pudo y aguzó el oído, tardó un poco en acostumbrarse a la oscuridad pero distinguía algunas formas y se conocía el despacho, recogió unas pequeñas piedras desprendidas de la columna a causa de los disparos y las lanzó al otro lado de la sala lo más rápido que pudo, el ruido desvió la atención de Vladimir y se pudo mover con cuidado, esta vez había funcionado, la siguiente posiblemente no.
Por el suelo cual serpiente llegó a un rincón en le cual no parecía haber nada, tiró el Colt y recogió de una trampilla una Makarov y los cargadores, dejó potencia por capacidad ya que tener que recargar cada seis disparos podía ser su perdición.
Vladimir lo vio pero no quería desvelar su posición ya que ahora conocía lo que tramaba ese loco.
Empezó otra vez el tiroteo, cada vez con menos tiempo y sin casi munición, Nikolai estaba en las últimas, exhausto, herido aunque no de gravedad y casi sin munición, pero sabia que Vladimir también lo estaba, no quedaba más de media hora, así que Nikolai fue corriendo hacia el cuadro que Vladimir había destrozado con el disparo y lo tiró al suelo, dejando ver unas pantallas que deslumbraron la habitación y a Vladimir que se quitó las gafas como pudo, los ojos le dolían por la intensa luz que entró por los lentes de las gafas, estaba tirado en el suelo y oía unas voces conocidas.
-¿Nikolai? ¡Eres tú! ¿Pero que coño te ha pasado? No te acerques a mi o chillo. – Dijo una voz de mujer.
-Chilla cuanto quieras cariño ahora eres mía y nadie va a hacer nada por ti. – Dijo la voz clara de un más joven Nikolai.
- ¿Dónde estoy y mi hijo, dónde se encuentra?- Ahora se oyó claramente que la mujer era Nastasha.
Vladimir se incorporó frotándose los ojos y vio que en los monitores aparecía Nastasha sentada en una cama y Nikolai de espaldas quitándose la ropa mientras entran dos hombres, tumban a Nastasha en la cama y la atan fuertemente de pies y manos con las piernas bien separadas, después Nikolai se gira a los hombres y les ordena marcharse, cierra la puerta con llave desde dentro y se prepara mientras la mujer se retuerce intentando tapar inútilmente sus partes más íntimas con las piernas.
-No seas idiota, relájate y disfruta como voy a hacer yo o te dolerá más de lo que piensas Se oye al joven Nikolai mientras se acerca desnudo con su miembro al descubierto hacia la cama con intenciones y miradas de ardiente deseo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario