En la parte superior del
gran congelador había un pequeño teclado y una pantalla que pedía cuatro
dígitos, cómo iba a saber cuales eran era imposible, pero en la parte inferior
del teclado observó un símbolo, el mismo que tenía la tarjeta del doctor.
Sacó la tarjeta de la
cartera que llevaba en el bolsillo trasero del pantalón y la miró
detalladamente, pero no vio nada a simple vista, pasando los dedos por una esquina cerca del símbolo
notó como un relieve muy pequeño que no distinguía, del maletín que llevaba sacó
un lápiz y rayó por encima para así descubrir cuatro pequeños números.
Los tecleó y la tapa
empezó a ascender.
-Buenos días, supongo- dijo
Sokolov desperezándose –es un poco temprano pero bueno, me parece que ya sabes
quien eres ¿no…?
-¡Calla!- le ordenó el
hombre que lo había despertado- yo he muerto igual que murió el otro, ahora ya
no soy el mismo y te necesito para conseguir lo que quiero.
-Pero…- empezó a decir
el doctor.
-Pero , nada, se quien
eres y lo que eres, ya trabajabas para Alexander después de la Guerra Fría, te he
visto en fotos, tienes tres opciones, yo cogería la “A” pero te las diré todas.
Opción “A” vienes
conmigo libremente y me ayudas.
Opción “B” no vienes
conmigo libremente pero de todas maneras lo haces.
Opción “C” te quedas aquí
y mueres, y sí, se como hacerlo.
Tu decides “camarada”.-
Dijo finalmente el autoritario hombre que no se había movido ni un centímetro cuando
el amenazado ser le mostró sus afilados colmillos.
-Los tienes bien puestos
muchacho, eso es verdad- gruñó el centenario vampiro- llevo años esperando a
alguien como tu, te ayudaré, pero primero debemos ir al hospital.
-No te hace falta, donde
vamos tienes sangre de sobra y fresca, no tienes que buscarla en un banco de
sangre como un pobre busca comida en un contenedor. Sólo te pido una cosa, que
lo que caces me lo traigas a mí para que consiga mis fines. ¿Trato?- Dijo el
hombre levantando la mano mientras se hacia un corte y ofreciéndosela al
vampiro.
-Como queráis “amo”.- Y
chupó el corte.
-Muy bien prepara lo que
necesites, partiremos lo antes posible.
-Y usted señor ¿lo tiene
todo?- Preguntó el vampiro limpiándose la boca con el reverso de la mano.
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